Imagino
Noches
Venerables
Invernando
En los
Rincones de tu cuerpo,sabiendo que
No volverá a interponerse el
Ocaso entre nosotros
lunes, 22 de diciembre de 2014
martes, 16 de diciembre de 2014
domingo, 14 de diciembre de 2014
¿Nos leemos?
He decidido lo
que quiero que hagamos.
Quiero que nos
miremos con la misma ilusión con la que observo las portadas de los libros de
mi infancia, que recuperemos la inocencia y la ingenuidad; que volvamos a
descubrirnos.
También
tenemos que entusiasmarnos en cada caricia y tocarnos con similar delicadeza a
la que ponemos cuando pasamos las hojas de un libro nuevo que no queremos
deteriorar, o las de un libro antiguo por miedo a que se rompan, a dañarlo aún
más.
Dejaremos a
nuestras miradas que se devoren, como la poesía al alma (¿o era al revés? ¿Es el
alma la que devora poesía? ¿Quién necesita de quién?), y nos sumergiremos en
nuestras bocas como quien tiene una novela entre sus manos y decide vivir
intensamente la historia, interpretando todos los personajes pero en su tiempo determinado.
Imaginaremos
que nuestros lunares son páginas en blanco y encontraremos un
relato para cada uno de ellos.
Seremos la
biblioteca de las obras maestras, anónimas e inéditas; y tendremos teatro –prométeme
que siempre habrá más comedia que tragedia-. Nos convertiremos en el título que
estaremos dispuestos a leer a cualquier hora, en cualquier lugar y de todas las
posturas.
Y nos
taladrarán los versos; y nos tatuaremos besos.
Y ahora… ¿empezamos
a leernos?
lunes, 1 de diciembre de 2014
Diciembre...
Duró aquello solo un
Invierno.
Caí
Inocentemente, o quizás no,
Entre tus
Manos. Tú te
Bebiste los
Recuerdos. Y ahora yo no logro
Invierno.
Caí
Inocentemente, o quizás no,
Entre tus
Manos. Tú te
Bebiste los
Recuerdos. Y ahora yo no logro
Encontrarme.
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